viernes, 12 de enero de 2018

LAS GAVETAS DE CASTRO



LAS GAVETAS DE TRES MASÍOS
Por Alcides Martínez Calzadilla

En los meses finales del año 1957, me incorporé a los esfuerzos por derrocar al gobierno de Fulgencio Batista. Al año siguiente ya me encontraba trabajando en las actividades de apoyo y suministros a las fuerzas  que se encontraban alzadas en el área.
Al triunfo de la revolución comencé a trabajar en el INRA. Tomó poco tiempo para darme cuenta que aquello no era lo que yo quería para mi país y me integré a la lucha revolucionaria democrática.
Militando en el Movimiento Demócrata Cristiano de Cuba, aun después del fracaso del 17 de Abril de 1961, continué trabajando en la creación de un pequeño foco guerrillero, pero en cuanto la tiranía lo detectó, lo aplastó. El territorio se convirtió en una Zona de «Operaciones Especiales» y se creó un verdadero infierno. El lugar se llama Arroyo Blanco; allá fueron llevados y torturados centenares de presos políticos.  Usaron profusamente los fusilamientos simulados; es decir colocar a los detenidos frente a un pelotón  con todo tipo de armas y disparar sólo a los que iban matar; los que quedaban vivos casi siempre salían con las ropas manchadas de los restos de las cabezas y sangre de los que asesinaban.Cuando esto terminó, habían  fusilado a 28 hombres y una mujer,  entre los fusilados se encontraba Carlos Campos Martínez quien cuando me detuvieron y fui  llevado a una prisión preventiva o de tránsito, la segunda noche, pasó frente a mi celda demacrado, con los dedos de la mano hinchados y ensangrentados, me los mostró y me susurró al paso: «La cosa ha sido muy dura, pero no tienes problema, no he dicho nada». Al día siguiente lo sacaron de nuevo y finalmente lo fusilaron.
A mí me llevaron para el «castillito», la sede del
G-2 en Santiago de Cuba; el lugar había sido la residencia de alguna familia patricia santiaguera, creo que de los Bacardí, en fin, se convirtió en un eficiente centro de investigación, interrogatorios y tortura. Lleno de salones y habitaciones con paredes gruesas imitando a piedra, todo al estilo de una construcción medieval; en vez, de puertas habían sólidas rejas; allí me confrontaron, por separado, con Pedro L. Piedra y Walfredo Corral Socias, este último era el responsable de acción del MDC en Guantánamo. En ambos casos teníamos una idea de quienes éramos; habíamos sido alumnos del Colegio de La Salle de Guantánamo, en una etapa similar, de cuarto a sexto grado, pero no manteníamos amistad o contactos recientes. Me hicieron acusaciones muy graves, realizaron una pantomima de juicio y fui condenado a 10 años de prisión.
De la cárcel  de Boniato fui trasladado a Isla de Pinos, en el mes de agosto de 1962. Allí nos sorprendió la «Crisis de Octubre», estando aún en los «pabellones de castigo» y cuando terminó, fui llevado para la circular 3, posteriormente estuve en la circular 1 hasta que poco antes de empezar el Plan de Trabajo Forzado me trasladaron a la circular 4, y me asignaron a la Brigada 76 del tristemente célebre «Bloque 19». Más tarde fuimos ubicados en el Edificio # 5.
Cuando el Plan de Trabajo terminó, fui trasladado a la Cabaña donde vino el nuevo ataque del régimen carcelario con el plan «progresivo» y querer darnos el uniforme de presos comunes, esto hizo que nos quedarnos en calzoncillos y así nos repartieron por provincias. Fui a parar a Boniato, de donde nos llevaron para unas granjas que albergaban presos comunes; una de ellas situada en el área de Bayamo llamada Tres Masíos y la otra en la zona de Manzanillo con el nombre de San Ramón. En ambas granjas había unas celdas de castigo que se encontraban fuera del perímetro o cordón, para un preso esto último tiene un componente psicológico muy inquietante, es estar como fugado y expuesto a cualquier barbaridad represiva.
Tres Masíos, fue quizás, la peor. Era un edificio rectangular, con techo y paredes de concreto. Dentro habían seis «gavetas»; estos cubículos de pequeñas dimensiones estaban destinados a presionar o castigar a los presos, los hubo en varias prisiones, de diferentes tamaños y formas; verticales, horizontales, individuales y colectivos. Las gavetas de Tres Masíos daban a un pasillo de tres pies de ancho y medían siete pies de fondo, otros siete pies de altura y el ancho no llegaba a dos pies, tenían una puerta enrejada, reforzada con una plancha de metal, que se abría al pasillo; el techo también estaba enrejado. En esa cámara de tortura introducían hasta cuatro o cinco presos.  Uno se acostaba de lado y los otros permanecían de pie con las piernas  abiertas a los costados del que yacía en el piso. En la pared del fondo había una pila de agua (sin agua) y debajo en el piso, a medio pie de la pared, un hueco que por supuesto nunca funcionó. Si tratábamos de orinar frente a las celdas, en el mejor de los casos, el hedor era insoportable; en el peor, se corría hacia dentro de la gaveta, donde siempre había un recluso acostado. Esto sucedió, en los primeros días, mientras nos quedaban algunos fluidos y sólidos por evacuar. Inimaginable. Lo más lejos que se podía tirar algo eran los tres pies al frente a la gaveta. La peste era insoportable y ni las manos limpias, En estas condiciones no era posible permanecer. Decidimos «plantar» hasta el final en una huelga de hambre. Nuestro objetivo era que nos llevaran a una cárcel de presos políticos.
La respuesta fue trasladarnos para la «caja de caudales» de San Ramón, esta celda era dos veces más ancha que las gavetas, con una plancha metálica con candado como puerta y el techo de concreto, tenía además la llave sin agua y el consabido agujero. Cabíamos los seis plantados sentados y acurrucados.

Las Gavetas de Tres Masíos
Pasados diez o doce días comenzaron a sacarnos amarrados a una de las garitas de observación, allí nos ataban a una cama de metal que tenían bajo la garita y los guardas nos abrían  la boca, forzando una cuchara y con las rodillas de otro guarda en el pecho y estómago, nos apretaban la nariz para obligarnos a respirar por la boca; al final de este «ejercicio» y después de habernos hecho tragar alguna cantidad de sopa o caldo, nos retornaban, a la caja. De regreso lo vomitábamos todo, con los días el hedor era  insoportable. En las condiciones en que estábamos, golpeados, sangrando por la boca, no podíamos tenernos de pie y nos manteníamos acurrucados en el piso, ya con mucho frío, a pesar de lo cerrado del edificio y de las bombillas enormes en el techo. Así fuimos, poco a poco, cayendo en un estado de delirio o algo por el estilo. Es decir desvanecidos, perdiendo la noción del tiempo.
De los 6 que estábamos juntos esta última etapa fueron sacando a los que se ponían más graves, primero sacaron a Enrique Vázquez, le siguió Pablo Peña, más adelante Rolando Nieves, y después los seguí yo; era el día 54 desde que comenzamos la huelga. Días más tarde sacaron a los dos que quedaban: Orlando Peña y Antonio María Rivero, estos hicieron 60 días de huelga.
A medida que salíamos nos daban seguridad de que iríamos a una prisión de presos políticos y nos trasladaban para el hospital de la cárcel de Boniato, donde, hasta cierto punto, superamos el estado de postración en que habíamos quedado.
Regresamos para La Cabaña  a finales de Julio de 1968; días después fuimos llevados al hospital del Castillo del Príncipe para curar secuelas de la huelga y finalmente nos trasladaron para la prisión de Guanajay donde nos dieron el uniforme de presos políticos. Comenzó entonces una larga etapa de recuperación física y mental. Tuve que aprender a caminar y pensar de nuevo. En realidad la pierna izquierda nunca me quedó bien.
Me soltaron de Guanajay el 20 de Diciembre del 1971 tras cumplir los 10 años de mi sanción. Tuve la suerte de salir rumbo a España al año siguiente, el 10 de octubre de 1972.

=Colaboracion de Pepe Bello

viernes, 22 de diciembre de 2017

LA LIBERTAD CUESTA CARA

La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio
José Martí

Por Pedro Corzo

Aunque algunos piensen lo contrario, no se han denunciado suficientemente los horrores del castrismo, en particular,  los despiadados fusilamientos y la crueldad de la prisión política.

En Cuba antes del establecimiento del totalitarismo no llegaban a una docena las prisiones. 30 años después eran más de 300 las cárceles y campos de trabajo forzado que podían rivalizar por la crueldad de los esbirros que allí vigilaban, con sus iguales de la Alemania nazi, de la Unión Soviética, China o Corea comunista.

Por las cárceles castrista en estos 58 años ha pasado más de medio millón de hombres y mujeres porque les sobró voluntad para pagar el alto precio para ser libres  y  ciudadanos de pleno derecho.

El presidio político cubano es el más longevo y diverso de América, además el más numeroso, en particular el de las mujeres, las féminas cubanas sumas miles de años tras las rejas, algunas cumplieron más de 18 años de cárcel y más de un centenar de hombres superaron las 25 navidades encarcelados con al menos dos que superaron todas las marcas Ignacio Cuesta Valle, 29 años y Mario Chanes de Armas 30.  

Lo más doloroso es que la prisión política no ha terminado. Junto a decenas de prisioneros está Janet Pérez Quevedo,  recientemente galardonada con el Premio Libertad Pedro Luis Boitel y Armando Sosa Fortuny, más de 40 años preso en dos etapas, reconocido con la orden Lázaro Machado, ambos cuentan con el apoyo de organizaciones de exiliados como el Directorio Democrático, Plantados hasta la Libertad de  Cuba, la Casa del Preso y el Presidio Político Histórico por solo mencionar unas pocas entidades.

No obstante, a pesar de los padecimientos personales y familiares que genera la prisión, hay que destacar que la mayoría de los expresos  tienen la convicción de que la cárcel les hizo mejores ciudadanos y estimuló su amor a la libertad y la defensa de sus derechos, lo que demuestran cuando comentan con sumo orgullo que fueron presos del castrismo y con la constitución de organizaciones que se identifican exclusivamente por que sus miembros fueron prisioneros políticos.

Hay varias organizaciones, todas de gran prestigio y con activistas que honran la cubanía,  pero hay una en particular que por sus prácticas de solidaridad y condición de santuario  demanda una mención especial y es la Casa del Preso que dirige Enrique Ruano, que es también la sede  del Presidio Político Histórico Cubano que preside José Luis Fernández por un segundo periodo.

Hace varios años el ex prisionero político y notable activista a favor de la democracia en Cuba, Luis Gonzalez Infante, publicó un trabajo en el que reseñaba varias organizaciones de ex presos políticos, entre ellas, el Ex-Club, que preside Ángel Cuadra, la Federación Mundial de Expresos Políticos, que dirige Eugenio LLamera; el Consejo Nacional del Presidio Político, cuyos  voceros son dos referentes de la lucha contra la dictadura,  Roberto Martín Pérez y Pedro Fuentes Cid; la Coordinadora Internacional de Ex presos y Ex presas Políticos, dirigida por una mujer que se distingue por su constancia y dedicación,  Neli Rojas, y el Comité Internacional de Ex Presos Políticos, que cuenta con una dirección colegiada.

Más allá del sur de la Florida los ex prisioneros políticos cubanos también demuestran su orgullo de haber combatido la dictadura dinástica. La Asociación de Ex Presos Políticos Cubanos en Venezuela que dirige Pedro Pérez Castro, la Unión de Ex Presos Políticos Cubanos de Puerto Rico que dirigen Kemel Jamiz y Gerardo Morera, en California opera la Asociación Libertad Presos Políticos Cubanos, que preside René Cruz otro ejemplo de compromiso con la Patria, y  la Unión de Ex presos de la Zona Norte, integrada por ex prisioneros de New York, New Jersey, Connecticut y zonas aledañas, dirigida en el presente por  Aurelio Candelaria.

Todas reflejan el compromiso de sus miembros con la libertad y los derechos humanos. La cárcel les preparó para ser mejores ciudadanos, para sentir y mostrar con orgullo su condición de ex presos políticos.  
https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif

Artículo escrito por Pedro Corzo y publicado en el Nuevo Herald.
La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, 
o decidirse a comprarla por su precio
José Martí

21 de diciembre de 2017

Por Pedro Corzo

Aunque algunos piensen lo contrario, no se han denunciado suficientemente los horrores del castrismo, en particular,  los despiadados fusilamientos y la crueldad de la prisión política.

En Cuba antes del establecimiento del totalitarismo no llegaban a una docena las prisiones. 30 años después eran más de 300 las cárceles y campos de trabajo forzado que podían rivalizar por la crueldad de los esbirros que allí vigilaban, con sus iguales de la Alemania nazi, de la Unión Soviética, China o Corea comunista.

Por las cárceles castrista en estos 58 años ha pasado más de medio millón de hombres y mujeres porque les sobró voluntad para pagar el alto precio para ser libres  y  ciudadanos de pleno derecho.

El presidio político cubano es el más longevo y diverso de América, además el más numeroso, en particular el de las mujeres, las féminas cubanas sumas miles de años tras las rejas, algunas cumplieron más de 18 años de cárcel y más de un centenar de hombres superaron las 25 navidades encarcelados con al menos dos que superaron todas las marcas Ignacio Cuesta Valle, 29 años y Mario Chanes de Armas 30.  

Lo más doloroso es que la prisión política no ha terminado. Junto a decenas de prisioneros está Janet Pérez Quevedo,  recientemente galardonada con el Premio Libertad Pedro Luis Boitel y Armando Sosa Fortuny, más de 40 años preso en dos etapas, reconocido con la orden Lázaro Machado, ambos cuentan con el apoyo de organizaciones de exiliados como el Directorio Democrático, Plantados hasta la Libertad de  Cuba, la Casa del Preso y el Presidio Político Histórico por solo mencionar unas pocas entidades.

No obstante, a pesar de los padecimientos personales y familiares que genera la prisión, hay que destacar que la mayoría de los expresos  tienen la convicción de que la cárcel les hizo mejores ciudadanos y estimuló su amor a la libertad y la defensa de sus derechos, lo que demuestran cuando comentan con sumo orgullo que fueron presos del castrismo y con la constitución de organizaciones que se identifican exclusivamente por que sus miembros fueron prisioneros políticos.

Hay varias organizaciones, todas de gran prestigio y con activistas que honran la cubanía,  pero hay una en particular que por sus prácticas de solidaridad y condición de santuario  demanda una mención especial y es la Casa del Preso que dirige Enrique Ruano, que es también la sede  del Presidio Político Histórico Cubano que preside José Luis Fernández por un segundo periodo.

Hace varios años el ex prisionero político y notable activista a favor de la democracia en Cuba, Luis Gonzalez Infante, publicó un trabajo en el que reseñaba varias organizaciones de ex presos políticos, entre ellas, el Ex-Club, que preside Ángel Cuadra, la Federación Mundial de Expresos Políticos, que dirige Eugenio LLamera; el Consejo Nacional del Presidio Político, cuyos  voceros son dos referentes de la lucha contra la dictadura,  Roberto Martín Pérez y Pedro Fuentes Cid; la Coordinadora Internacional de Ex presos y Ex presas Políticos, dirigida por una mujer que se distingue por su constancia y dedicación,  Neli Rojas, y el Comité Internacional de Ex Presos Políticos, que cuenta con una dirección colegiada.

Más allá del sur de la Florida los ex prisioneros políticos cubanos también demuestran su orgullo de haber combatido la dictadura dinástica. La Asociación de Ex Presos Políticos Cubanos en Venezuela que dirige Pedro Pérez Castro, la Unión de Ex Presos Políticos Cubanos de Puerto Rico que dirigen Kemel Jamiz y Gerardo Morera, en California opera la Asociación Libertad Presos Políticos Cubanos, que preside René Cruz otro ejemplo de compromiso con la Patria, y  la Unión de Ex presos de la Zona Norte, integrada por ex prisioneros de New York, New Jersey, Connecticut y zonas aledañas, dirigida en el presente por  Aurelio Candelaria.

Todas reflejan el compromiso de sus miembros con la libertad y los derechos humanos. La cárcel les preparó para ser mejores ciudadanos, para sentir y mostrar con orgullo su condición de ex presos políticos.  
https://ssl.gstatic.com/ui/v1/icons/mail/images/cleardot.gif

Artículo escrito por Pedro Corzo y publicado en el Nuevo Herald.

jueves, 21 de diciembre de 2017

LA CABAÑA, NO ARTE, SI LAGRIMAS Y MUERTE


La Cabaña, lágrimas y muerte.


ILEANA ARANGO PUIG: La Cabaña, lágrimas y muerte 
 Como mujer cubana, he leído, oído y comentado sobre los abusos a las Damas de Blanco, sobre los viajes a Cuba, sobre los que han dado conferencias en EEUU o en Cuba, sobre la posibilidad de invertir en ésta última, sobre el incremento de detenciones a los disidentes. ¿Por qué escribo ahora sobre la fortaleza de La Cabaña, en La Habana? Porque un artículo sobre la XI Bienal de La Habana que leí hace poco decía: “En las plazas, calles, fosas y bóvedas de La Cabaña podemos apreciar esta selección de arte….”
La Cabaña representa para un número incalculable de cubanos tristeza, separación de los seres queridos, lágrimas, meses y años de cautiverio, celdas hacinadas, carentes de toda higiene, calor sofocante, requisas, vejaciones, golpizas, bayonetazos, huelgas de hambre, muerte, un último abrazo, fusilamientos, una última exhalación de “Viva Cristo Rey”, “Viva Cuba Libre”. La Cabaña es sinónimo de lágrimas y muerte.
La Cabaña: Familiares –hombres, mujeres, ancianos, ancianas, jóvenes y niños– en el parque al pie de la Fortaleza de la Cabaña, bajo la inclemencia del tiempo –sol, frío, lluvia– esperando oír el nombre del familiar. Subir el empinado camino hacia la cárcel, pasando frente al paredón de fusilamiento, larga espera en fila para la vejaminosa requisa personal. Se cruza la reja y finalmente el abrazo y el beso al ser querido, cinco minutes o una hora, no importaba. Pero para muchos familiares significaba llegar a la reja y oír de una manera fría, burlona y despiadada que su familiar había sido fusilado la noche anterior. La Cabaña es sinónimo de lágrimas y muerte.
La Cabaña: Juicios que eran una farsa, presididos por hombres carentes de escrúpulos, disfrutando del dolor de todos los presentes, presos y familiares; las sentencias ya impuestas de antemano; donde a los abogados de la defensa se les negaba ejercer su profesión y eran objetos de burla. Sentencia: fusilamiento, 30 años, 20 años, 15 años, 10 años. La Cabaña es sinónimo de lágrimas y muerte.
La Cabaña: días de Playa Girón. Cuba está de luto, Cuba está empapada en sangre, Cuba de Oriente a Occidente envuelta en fusilamientos. En La Cabaña, todos los días los vivos se despedían de sus hermanos de lucha sentenciados a ser fusilados; los vivos en sus celdas, silencio, rezos, lágrimas, los sentenciados a muerte caminaban encadenados a su encuentro con Dios sin despedirse de sus seres queridos, sin dar un último beso a sus padres, esposas, hijos, “Viva Cristo Rey”, “Viva Cuba Libre”, el tiro de gracia… La Cabaña es sinónimo de lágrimas y muerte.
Yo viví todo esto. Visité innumerables veces esta horrible prisión política, estuve presente en varios juicios políticos, los de mi hermano Eduardo Arango, mi esposo Ramón “Rino” Puig, y el de mi hermana Ofelia Arango y mi cuñado Manuel “Ñongo” Puig (éramos dos hermanas casadas con dos hermanos). Este último se llevó a cabo el 19 de abril de 1961 en La Cabaña. Comenzó a las 9:00 a.m. y terminó a las 9:00 p.m. Ocho fueron sentenciados a muerte y ocho fueron fusilados, entre ellos mi cuñado, en la madrugada del 20 de abril de 1961 en los fosos de La Cabaña –sede de la exhibición de arte–. Viva Cristo Rey”, “Viva Cuba Libre”… tiro de gracia… sangre… silencio. La Cabaña es sinónimo de lágrimas y muerte.
En La Cabaña estuvieron presos o murieron hombres con coraje, hombres de principios, hombres que no se doblegaron, hombres que quisieron y quieren a su patria, hombres que lo dieron todo por nosotros.
La Cabaña, ¿arte? No. Lágrimas y muerte.
Ileana Arango Puig
Vicepresidenta de M.A.R. por Cuba


COMITE INTERNACIONAL DE EX PRESOS POLITICOS CUBANOS

domingo, 17 de diciembre de 2017

MUERTO EN COMBATE JESUS BRINGAS

LA FOTO DE HOY.
UN NINO HEROE Y MARTIR JESUS BRINGAS DEBORA, MUERTO EN COMBATE, TENIA AL MORIR 17 ANOS, MIEMBRO DE LA GUERRILLA, DE JUAN JOSE CATALA COSTA,"EL PICHE" EN UN COMBATE DESIGUAL, OCURRIDO AL NORTE DE BOLONDRON, EN LA CASA DE LA FAMILIA JUNCO,NO HUBO SOBREVIVIENTES, PUES LA GUERRILLA ESTABA OCULTA EN UN SUBTERRANEO DENTRO DE LA CASA Y SEGUN IBAN SALIENDO, EN ZAFARRANCHO DE COMBATE,,SERIAN MASACRADOS POR LOS COMUNISTAS, ESTO OCURRIO EL 23 DE MARZO DE 1963, DE ESTA FAMILIA, SOLO SALIO DIGNOS PATRIOTAS, LOS CUALES MAS ADELANTE PUBLICAREMOS UNA SIPNOSIS, DE SUS VIDAS Y SUS LUCHAS. 54 AÑOS HAN PASADO DE ESTA HORRIBLE MASACRE, NUNCA NOS OLVIDAREMOS DEL HEROISMO DE ESTOS HOMBRES
cid:image001.jpg@01D3766F.7BCCC0A0

Colaboración de Pepe Bello

martes, 12 de diciembre de 2017

RECORDANDO A UN GRAN PATRIOTA

--------- Mensaje reenviado ----------
De: Jose Jimenez <jimenez196@aol.com>
Fecha: 9 de diciembre de 2017, 9:18
Asunto: LA FOTO DE HOY
Para: jimenez196@aol.com


LA FOTO DE HOY
OSVILDO PRADERA MONTERO "CHICHO",NATURAL DE MANICARAGUA,PERO DESARROLLO SU VIDA EN CABAIGUAN,LAS VILLAS,ALZADO EN EL ESCAMBRAY DESDE FINALES DE 1960, CON EL GRUPO DE CESAR PAEZ Y RAMONIN QUESADA, CAPTURADO FUE CONDENADO A 20 ANOS EN LA CAUSA 460/1964 LH. EN LAS CANTERAS DE TRABAJOS FORZADOS ENTRE LA PRISION Y NUEVA GERONA,EL CABO DE LA GUARNICION CONOCIDO COMO "PERRO PRIETO" LE DIO UN TIRO EN LA INGLE,QUE LO MANTUVO EN ESTADO GRAVE POR SEMANAS, CUANDO PROTESTO POR UNA PALIZA QUE LE ESTABAN AL NORTEAMERICANO LARRY.CUMPLIO 19 ANOS DE PRISION POLITICA, NUMERO EN EL PRESIDIO DE ISLA DE PINOS #27903. EN EL EXILIO VIVIO PRIMERO EN MIAMI Y LUEGO SE MUDO A NEW JERSEY, DONDE PUSO UNA ZAPATERIA Y FUE MIEMBRO ACTIVO DE LA UNION DE EX PRESOS POLITICOS CUBANOS,HASTA SU MUERTE FUE TESORERO DE LA MISMA, MURIO EL 30 DE OCTUBRE DEL 2012,CUANDO DESPUES DE LA TORMENTA "SANDY" QUE AFECTO LA COSTA ESTE DE USA. SE DIRIGIA A ABRIR EL LOCAL DE LA UEPPC Y SE CAYO EN LA CALLE ,SUFRIENDO UN GOLPE EN LA CABEZA QUE TERMINO SU VIDA DE LUCHA VERTICAL Y TRABAJO EN ETERNA SUPERACION, EN PAZ DESCANSE "CHICHO" TU EJEMPLO ES IMPRECEDERO.
La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo, gafas y primer plano

domingo, 26 de noviembre de 2017

SIGUEN CAYENDO LOS ROBLES

COMITE INTERNACIONAL DE EX-PRESOS POLITICOS CUBANOS added 2 new photos.
4 hrs
LA FOTO DE HOY.
JOSE RAMON COSSIO MARTINEZ, MIEMBRO DEL MRP.CUMPLIO 10 ANOS DE PRISION POLITICA EN CUBA, DE DONDE SALIO PARA LOS ESTADOS UNIDOS EN 1978 Y SE RADICO EN EL ESTADO DE LOUSIANA, ALLI FUNDO CON GUILERMO BANGO LA ASOCIACION DE EXPRESOS POLITICOS CUBANOS DEL ESTADO, QUE FORMABA PARTE DE LA FEDERACION MUNDIAL DE EXPRESOS POLITICOS CUBANOS. MURIO EN NEW ORLEANS, EN LA DECADA DE 1990.
ROBERTO BORRELL LEMUS, FORMO PARTE DE UNA DE LAS GUERRILLAS QUE COMBATIO EN EL ESCAMBRAY EN CONTRA DE LOS HERMANOS CASTRO. FUE CAPTURADO HERIDO EN JUNIO DE 1961. NUNCA SE HA SABIDO QUE PASO DESPUES DE SU CAPTURA.