miércoles, 1 de noviembre de 2017

ETAPA DE CUBA ALTAMENTE SANGRIENTA

superpaton@aol.com
COLABORADOR: JOSE "PEPE" BELLO



Por Willy Abella

He decidido escribir este artículo para que las nuevas generaciones de cubanos, menores de 60 años, conozcan un momento triste y cruel de la historia de nuestra patria en aras de que no se repita ni se permita nunca más. Muchos, por su edad, no han conocido los hechos y nunca recibieron la información por parte del gobierno tirano de los Castro. 
No pretendo un riguroso orden cronológico de los acontecimientos, pero sí la apreciación de alguien que las vivió en su niñez. Yo no creo en la imparcialidad.

Cornelio Rojas es fusilado por órdenes del Che
El 31 de diciembre de 1959, la constitución cubana, conocida como la Constitución del 40,( por el año de su puesta en vigor), no contemplaba la pena de muerte. Sólo se aplicaba en casos de extrema gravedad.
Fulgencio Batista era el presidente de facto por un golpe militar el 10 de marzo de 1952 rompiendo la joven continuidad republicana. 
La constitución había quedado vigente a pesar del golpe. Muchas anormalidades "acomodaron" al gobierno impuesto por las armas. Desde el mismo día de la traición de Batista, los sectores más radicales le hicieron frente al agravio. 
El movimiento estudiantil universitario, entre otros, estaba a la vanguardia y dentro de ese grupo, como uno más, se encontraba Fidel Castro como estudiante de Derecho.
Desde ese instante, él  trató de tomar las riendas de la lucha por cualquier medio, incluida la violencia gansteril , según nos dice Enrique Ros en su libro, "Fidel Castro y el gatillo alegre: sus años universitarios".
El se alió a los de derecha y a los de la izquierda, según convenía al  desarrollo de los acontecimientos. Dentro de todas las explosiones sociales que se sucedían en esa época, siempre sobrevivía. Sobrevivió al ataque al cuartel Moncada, a su persecución, a la cárcel, al exilio, al desembarco del Granma, a la insurrección de la Sierra Maestra, a los primeros años del golpe-triunfo revolucionario. 
Quienes no pudieron sobrevivir fueron sus adversarios. Los que no pudieron sobrevivir fueron  los que, usando los mismos métodos de lucha, se les opusieron. 
Manifestarse públicamente en su contra, le costaba la vida o muchos años de cárcel. Quien pusiera una bomba le costaba la vida. Quien asaltara un cuartel, le costaba la vida. Quien conspiraba o quien tuvieran armas,  le costaba también la vida. 
Todo lo que él hizo, ahora, era totalmente ilegal y reprimidos a máximo rigor.
 Al tomar el poder aquel primero de enero de 1959, peor que Batista, Fidel le daba un golpe mortal a la misma constitución que prometió defender. En esos días dijo     "...Por eso queremos instaurar el sistema democrático representativo lo antes posible. Aquí nadie tiene interés en quedarse...."; ..."Así que nosotros no tenemos ningún interés en mantenernos. Y si se reformara la Constitución para que algunos pudieran aspirar a presidente, yo digo por mi parte que no tengo ningún interés...." .    
Después de eso, se reformó la constitución para permitirlo y ocupó el cargo de primer ministro a los 46 días del golpe -triunfo- militar y antes de los 7 meses hizo renunciar al presidente de la república al doctor Manuel Urrutia LLeó, a quien habían puesto e impuesto por los diferentes pactos firmados con las organizaciones que luchaban contra Batista, entre los que figuraba el Pacto de Caracas del 20 de julio de 1958. En el tercer punto del mismo pacto se señaló: ... " Tercero: programa mínimo de gobierno que garantice el castigo de los culpables...." Este punto lo cumplió y lo hizo a puro gozo. De esos Pactos, Fidel cumplió lo que le convenía. Siempre quien mandó fue él y nadie más que él y quien lo enfrentó, quedó en el camino o de espalda al paredón.

Tiro de "gracia"
Paredón proponía y aplicaba Fidel desde que habló por primera vez ante el pueblo de Santiago de Cuba el 1ro de enero de 1959, paredón gritaba el pueblo de Cuba:
 PAREDÓN, PAREDÓN, PAREDÓN !!!
Paredón gritaba Fidel. Paredón respondía el pueblo. Paredón aplicaba, desde antes, el Che en las calles de Santa Clara  deliberadamente, sin ser aún naturalizado cubano y después en la fortaleza de La Cabaña. 
Paredón se estableció mediante la Ley Fundamental el 7 de febrero de 1959, después que cientos habían sido ya fusilados en tribunales amañados y sin juicios previos. Uno de los muchos ejemplos que se pueden ofrecer, está la del hoy presidente de Cuba Raúl Castro. Este criminal ordenó y presenció la masacre de 72 personas supuestamente culpables, alegando que si uno era culpable los demás también. No hubo un juicio formal ni apelación posible. El 12 de enero de 1959 en el campo de tiro en el Valle de San Juan, a las 04:01 de la mañana, en Santiago de Cuba donde era en ese momento el jefe de la plaza, frente a él fueron fusilados y enterrados,  los 72, en una fosa común que hizo un tractor.  El periodista Llanos Monte, narra que no tuvo valor para presenciar aquello y salió caminando de allí, pero regresó al otro día y vio una mano que sobresalía de la tierra con una piedra agarrada. El supone, que fue enterrado aún con vida. 
En los días antes del triunfo-golpe, se filtró a la opinión de la zona de la Sierra Cristal, en el Segundo Frente Oriental, donde Raúl era el comandante, que Fidel le mandó un mensaje que decía: -" Tienes que detener los fusilamientos"  y que Raúl, con el mismo mensajero le respondió: 
-" Entonces, manda soga y cebo para ahorcar".
Fidel por su parte repartió odio  y estimuló la venganza en cada discurso por esos años. El 21 de enero de 1959, en la concentración popular frente a Palacio , en la ciudad de La Habana, para hacerle frente a las críticas mundiales por los asesinatos y con los periodista internacionales invitados con todos los gastos pagos al efecto, señaló: ..."A los esbirros sí hay que fusilarlos, a los esbirros sí, porque hasta la Biblia dice que " al que hierro mata, a hierro muere". Hay que fusilarlos, porque los mismos que piden hoy que no los fusilen, dentro de tres años van a estar pidiendo que los soltemos".
En otro discurso en la petrolera Shell, el 6 de febrero de 1959 expresó su reflexión sobre los fusilamientos y los dictámenes de la justicia:...."Mi criterio en ese momento fue este, yo dije: Bueno, es la orden de un tribunal. Nosotros no nos vamos a desacreditar en el incumplimiento de una orden; aunque sea injusta, aunque sea negativa, aunque sea inmoral tenemos que cumplirla, porque el Ejército Rebelde no se va a desacreditar. Si un tribunal da la orden de soltar a Sosa Blanco (jefe policial acusado de asesinatos), no vacilaríamos. Si un tribunal diera la orden de soltar a Sosa Blanco, yo me ajustaría al mismo principio, no desacataría la orden del tribunal. Ahora sí, pediría que fusilaran al tribunal..."  Un tiempo después, apareció muerto el presidente del tribunal y la causa de la muerte: suicidio. Desde el mismo comienzo de la revolución-golpe militar, los poderes Judiciales del Estado pasaron bajo su jurisdicción y capricho y dejaron de ser independientes hasta el día de hoy.
Paredón le dieron a los enemigos de la revolución, a los culpables y asesinos, a los menos culpables y a casi inocentes y a inocentes también. Paredón le pidieron a Fidel, para los curas, los compositores musicales cubanos, el 19 de septiembre de 1961. Paredón repartió Fidel y sus miles y miles de cómplices por toda Cuba en sumarísimos juicios públicos de los Tribunales Revolucionarios y puso de nuevo a lloran a las madres a las que él mismo les dijo en el discurso del 8 de enero de 1959, en el cuartel Columbia:
 " ...y quiero decirle al pueblo y a las madres de Cuba, que resolveré todos los problemas sin derramar una gota de sangre. Le digo a las madres, que nunca a causa de nosotros tendrán que llorar....". Que ignominia!!.

Paredón le dio Fidel al comandante rebelde Humberto Sorí Marín  el 18 de abril de 1961. Paredón, al comandante rebelde y héroe de Cuba William Morgan, el 9 de marzo de 1961 y ejecutado dos días después, un norteamericano que se incorporó al ejercito rebelde.  Paredón pidió para Hubert Matos, para Díaz Lanz y para aquellos que se atrevieron a rechazar su ideología comunista. 
Mano dura a la oposición. Repartir terror como método para la sobrevivencia de la revolución. Repartir odio a los enemigos como promulgó el Che en la conferencia Tricontinental de 1966 celebrada en Cuba.
Se merecían, entonces, Fidel y sus seguidores por el ataque al cuartel Moncada en Santiago de Cuba , el odio, el terror y el paredón ?
Paredón para los que se atrevieran a desembarcar por aire o por mar gritaba Fidel en sus discursos.
Se merecía , entonces, paredón a los que desembarcaron en el yate Granma?.
 Poco a poco, menos gritaban "paredón". Ya Fidel no pedía públicamente paredón!

Su actividad preferida
La comunidad internacional empezó a reaccionar ante aquellos asesinatos amañados en los "tribunales del pueblo".  Más tarde, en 1964, los justificaron , mediante un discurso del Che en la ONU : "...nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los gusanos, cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba...".
El pueblo cubano en ese entonces, seguía a Fidel como una manadas de lobos sigue a su líder y respondían según la fuerza de quienes las pedían. Algunos de ellos, ya los tiros de los fusilamientos de las noches, les habían arrancado las ganas de gritar. A un primo suyo lo habían fusilado, a otros, un hermano "disidente" o "contrarevolucionario", o "gusano", o "apátrida", o "esbirro", o "batistiano" o "siquitrillado". El otro se enteró que su padre estaba preso y que el padre de su mujer lo "cogieron" por alzarse en algún monte de Cuba, o le habían intervenido su finca o su negocio. A otros lo llamaban "burgués" o "pequeños burgueses" porque tenia con su esfuerzo propio, una buena casa o un carro en qué moverse.
Los fusilamientos fueron más severos y más callados. Siempre han estado presente, aún,  hoy día.
Gran parte de los ciudadanos del pueblo de Cuba alentó, apoyó y aceptó en más del 93 % , según las encuestas del momento, los fusilamientos hasta que estos tocaron sus puertas. Otro grupo, quizás el otro 
7 %,  se jugó su vida en desaprobar las nuevas barbaridades de los fidelistas en el poder y se alzaron en muchos lugares de Cuba siendo la mayor de ella en las Sierras del Escambray en el centro montañoso de la isla. Otros pusieron bombas, hicieron atentados, quemaron campos de cañas y conspiraron contra el naciente tirano y miles conspiraban para buscar la unión contra el gobierno de facto.. A todos los que encarcelaron por estos delitos fueron fusilados en juicios sumarísimos según la importancia del caso y la utilidad que ellos le podían sacar a los mismos en su medio propagandístico. Así fue el  "caso Cubela", un comandante de la Sierra del Escambray y líder estudiantil universitario. En este "juicio" por traición e intento de asesinato a Fidel, todo estaba preparado para elevar el culto a la personalidad del nuevo tirano. Condenado a muerte en un patético "circo romano" transmitido a todo el país, el flamante comandante en jefe se presentaría a "otorgarle el perdón a la vida" para demostrar que la revolución(Fidel) era benevolente. Por qué no se fusiló a Rolando Cubela? Según se rumuró, fue porque era un doble agente.
Un acto teatral de los peores montados por la revolución, sólo parecido al juicio de los militares de 1989.
Todos los métodos que ellos aplicaron para conquistar el poder por la fuerza, sólo eran válidos para su propósitos , no para el propósito de los demás. Haz lo que yo digo y no lo que yo hago.  Todo los que aplicaron el mismo sistema de lucha fueron condenado a muerte. 
Entonces siempre me pregunto:  ...., Hubo justicia...Revolucionaria.??.
Para ellos "el fin justificó los medios", pero no para sus enemigos, que por ser cubanos , tenían los mismos derechos. Fue una lucha del gato contra el ratón y este último con las patas atadas y sin el respaldo internacional. En esos momentos, el mundo idolatraba la revolución y a Fidel.
Fidel siguió fusilando en menor grado. La ley está vigente y las causas-shows 1 y 2 de 1989 al general Ochoa lo demuestra. Los fusilamientos a los tres que secuestraron la Lancha de Regla en juicios más que sumarísimos, lo demuestran aún más.
Ya el pueblo de Cuba, no pide PAREDÓN. Pero algún día , alguien tendrá que pedir perdón. 
No he querido dar más testimonios de los miles que hay, porque sólo pretendo rememorar y dar a conocer la barbarie.
De los casi 11 millones de cubanos, creo que más de 9, no vivieron estos actos despreciables de los que hoy gobiernan Cuba. Pero más de 9 de una forma u otra le hacen el juego sucio , como tontos útiles, a los que en Cuba modificaron la constitución, constantemente, para adaptarla a sus intereses mezquinos y saciar su sed de venganza y sangre.
Sería de gran utilidad , que los hombres y mujeres libres , aunque sea de pensamiento , dentro y fuera de Cuba, reflexionaran profundamente ante de tomar decisiones de apoyo a demagógicos y/o políticos. Se puede tomar partido, pero con prudencia y observando continuamente su evolución. No ser ciegos ni sumisos, ni fanáticos irracionales. Nadie es dueño de la verdad absoluta.  La verdad absoluta no existe fuera de la momentaneidad, es relativa.  Imponerla es un reto al pensamiento de los demás. Asumirla es un atropeyo al pensamiento ajeno.
Yo espero que el pueblo de Cuba, nunca más pida  PAREDÓN.

"Asesinos alevosos, ingratos a Dios y enemigos de los hombres, son todos aquellos que con el pretexto de enseñar doctrinas modernas, dejan caer en los oídos de las juventudes un cúmulo de ideas, infiltrándoles el evangelio bárbaro del odio, en lugar de la doctrina sublime del amor. ..."

 JOSE MARTI.

viernes, 6 de octubre de 2017

CRIMEN ATROZ OCURRIDO EN SANTA CLARA

POR JOSE BELLO
Un hecho ocurrido en Santa Clara.

La lucha contra el castrismo tiene una cosecha de mártires aterradora. Muchos cayeron en combates, otros miles fueron ejecutados ante el paredón sin haber sido sometidos a un proceso judicial que garantizara sus derechos, murieron en las prisiones o simplemente se cuentan como desaparecidos.

 Sin embargo hubo un juicio, que aunque en cierta medida era similar a procesos anteriores, marcó la pauta de cómo el régimen procesaría en el futuro a sus enemigos. Fue un enjuiciamiento masivo por la gran cantidad de encausados, también porque el gobierno difundió ampliamente el juicio, como parte de una extensa e intensa campaña de terror que se inició desde los primeros días que los Castro accedieron al poder.

 La causa 829 de 1960, involucró a mas de cien personas, en su mayoría campesinos. Algunas de los indiciados habían sido figuras notables en el proceso insurreccional. Las autoridades le dieron al juicio una proyección nacional, fue trasmitido por radio, y el público que presenció el proceso, era en su mayoría miembro del ejército rebelde y antiguos compañeros de lucha de algunos de los procesados.

 La sede del espectáculo fue el teatro del regimiento Leoncio Vidal de Santa Clara.

 Héctor Caraballo, recuerda que la mayoría de los familiares de los presos se aglomeraron en las proximidades del inmueble y que cercanos a ellos, estaban los partidarios del régimen que gritaban desaforadamente paredón.

 Señala Caraballo que las madres y esposas de los procesados, en su mayoría campesinos de apariencia muy humildes, le pedían a los oficiales que custodiaban la entrada del teatro que les permitieran pasar para ver a sus deudos, derecho que le fue otorgado a muy pocas personas.

 En varios lugares de la isla hubo protestas, pero las más fuertes fueron en Santa Clara, el estudiante Luis Salvador Albertini cuenta que cientos de sus compañeros se concentraron en la iglesia del Buen Viaje con el fin de marchar por las calles de la ciudad para reclamar que la vida de los enjuiciados fuera respetada, pero que como la convocatoria había sido pública, el gobierno organizó a sus partidarios que armados de cabillas de hierro y bates de pelota, golpearon brutalmente a los que se manifestaban.

 Los acusados no contaron con una defensa apropiada. La mayoría de los familiares de los incriminados no fueron informados de la fecha del juicio, como tampoco de las sentencias, porque aquella noche no se dictó veredicto alguno, aunque cinco hombres fueron fusilados.

 El sacerdote Olegario Cifuentes los acompañó en el autobús en el que fueron trasladados hasta el paredón de la finca La Campana, fertilizado, antes y después, con la sangre de muchos cubanos. El padre Olegario habló con ellos, les pidió que se confesaran y se ofreció para llevar un mensaje a sus familiares.

 Una carta, minutos antes de caer ante la descarga, le fue entregada por el comandante del ejército rebelde Plinio Prieto, quien antes de morir dijo, “Tengo fe en Dios y en los Hombres”.

Porfirio Ramírez, Presidente de la Federación de Estudiantes Universitario de la Universidad Central de Las Villas, FEU, también capitán del ejército rebelde, fue uno de los fusilados.

 Su asesinato pasó desapercibido para las organizaciones estudiantiles extranjeras y para la propia FEU cubana, ya que en ese momento estaba integrada a la maquinaria opresora del castrismo. Los ejecutores ya contaban con cómplices, en Cuba, y fuera de la isla.

 Otros ejecutados fueron, Plinio Prieto, el capitán Sinesio Wahs Ríos, campesino que se había alzado en armas contra el régimen anterior y que había confiado en la Revolución, junto a él cayeron José A. Palomino Colon y Ángel Rodríguez del Sol, hombres de la zona que solo conocían del trabajo, pero que sabían defender sus derechos.

 El crimen encerraba un mensaje. Un dirigente estudiantil que había estado alzado en esa zona durante el régimen anterior, un líder sindical que había sido comandante del ejército rebelde y que era muy querido en la región, y tres hombres naturales de la comarca que disfrutaban del respeto y la simpatía de los habitantes del territorio.

 Tanto el juicio como la ejecución tenían implícito una amenaza para los campesinos que habían demostrado con su respaldo a los alzados que no estaban de acuerdo con lo que estaba ocurriendo en el país.

 Un mensaje que no cumplió su objetivo, porque El Escambray se convirtió en un reducto firme y heroico de la resistencia contra el comunismo. Cientos de hombres en esas montañas y en otros lugares de la isla lucharon por años sin armas, ni recursos, enfrentando a miles de efectivos militares de la dictadura que contaban con todos los medios, incluyendo helicópteros, que desde el aire masacraban a campesinos que simplemente querían ser dueños de sus tierras y de sus vidas.

 Pedro Corzo
 Pedro Corzo (*) pedroc1943@msn.com

PRIMER MARTIR DEL TRABAJO FORZADO DE ISLA DE PINOS


ERNESTO DIAZ MADRUGA, PRIMER MARTIR DEL TRABAJO FORZADO EN ISLA DE PINOS, MURIO BAYONETEADO EN EL EDIFICIO 6 DEL RECLUSORIO NACIONAL DE ISLA DE PINOS, POR EL SARGENTO DE ORDEN INTERIOR PORFIRIO GARCIA, EL 9 DE AGOSTO DE 1964.
CARMELO CUADRA HERNANDEZ, FUE CONDENADO EN LA CAUSA 391/1963, EN EL TRIBUNAL DE LA CABANA, MUERE EN HUELAGA DE HAMBRE EN EL CASTILLO DEL PRINCIPE EL 29 DE JULIO DE 1969.
EN PAZ DESCANSE ESTOS DOS MARTIRES, EN LA LUCHA CONTRA LA CRUEL Y ASESINA TIRANIA, DE LOS CASTRO Y SUS PAYASOS SEGUIDORES.
COMITE INTERNACIONAL DE EX PRESOS POLITICOS CUBANOS

viernes, 1 de septiembre de 2017

SALVAJE GOLPIZA EN CARCEL DE BONIATO

El 1ro de septiembre de 1975.Proibido olvidar

Aniversario de la masacre cometida contra los presos políticos en las tapiadas de Boniato

Colaboración de Carlos M. Calvo

El 1ro de septiembre de 1975 un grupo de presos políticos encerrados en la terrible cárcel de máxima seguridad de Boniato, en la región oriental de Cuba, fuimos salvajemente agredidos por las fuerzas represivas del régimen castro comunista. Y esto solo por pedir asistencia médica para un recluso.

Todo comenzó el 31 de agosto. Llevábamos 5 años en celdas de castigo, semidesnudos, sin ver la luz del sol, sin asistencia médica, sin correspondencia. Como único alimento nos daban  un poco de harina de maíz sancochada en el almuerzo y un plato de macarrones blancos en la comida. Todo ese tiempo lo habíamos pasado en ropa interior, casi desnudos, en protesta por el mal trato que nos daban.  

Nuestra situación no podía ser peor. De pronto oímos a un hermano nuestro gritando desesperado para que lo llevaran a la enfermería pues tenia un dolor de muela terrible y la boca podrida, llena de humor. Pero los guardias, lejos de brindarle asistencia médica se burlaban del preso insultándolo y gritándole que se pudriera. Entonces el recluso comenzó a golpear la plancha de hierro que servía la puerta para que vinieran a curarlo. Al ver que  no venia nadie los demás presos comenzamos a gritar también pidiendo hablar con el oficial de turno. Al fin, al cabo de 2 horas se apareció el Jefe de Orden Interior, conocido por Omar, pero solo para decirle que no lo sacarían al dentista hasta por la mañana.

Paso el resto de la noche y a las 9 de la mañana vinieron los guardias pero, en vez de llevarse al recluso al médico abrieron las puertas de nuestras celdas y nos dijeron que saliéramos que nos iban a dar 2 horas de patio. Aquello nos sorprendió y, conociendo sus métodos, pensamos que aquello era una trampa por lo que salimos, era obligado, pero entonces nos sentamos en el suelo esperando a ver lo que sucedía. No pasaron 20 minutos cuando nos mandaron a entrar. Entramos pero no sin insistir con los guardias que sacaran el recluso al dentista. Entonces en forma chantajista y prepotente, el Jefe de Orden Interior  dijo que si el preso quería asistencia médica tenía que vestirse. Este  le contestó que en el hospital se podía estar en pijama por lo que si le traían uno se resolvía el asunto. El oficial le dijo que no, y viro la espalda. El preso volvió a golpear la puerta pidiendo ayuda y el resto de los presos comenzamos también a gritar y a hacer bulla para que lo atendieran.

No pasaron 5 minutos cuando un batallón de esbirros entro al edificio provistos de palos, cabillas y armas de fuego disparando y dando golpes a diestra y siniestra. Aquello fue una verdadera masacre. Más de 37 reclusos heridos de balas mientras que uno murió. Se llamaba Gerardo González a quien le decíamos  “El hermano de la Fe” por sus creencias religiosas y su amor al prójimo. Tan profundas eran sus convicciones religiosas que mientras le disparaban gritaba: “perdónalos, Dios mío, que no saben lo que hacen”. Hubo también dos heridos de gravedad: Enrique Díaz Correa y Evelio Hernández.  

Pero la situación no quedo ahí. Nos trasladaron para el edificio donde estaban los delincuentes comunes sin tratar las heridas que nos habían ocasionado, pues para ello, seguían diciendo, teníamos que vestirnos.  Yo mismo tenía una herida de bala en una pierna cuyo orificio de salida se había infectado produciéndome un dolor terrible. Pero contrario a lo que esperaban, los comunes, lejos de hacernos la vida imposible como pensaban los carceleros, nos respetaron, nos admiraron y, lo peor para las autoridades del penal, nos proporcionaron de sus alimentos, de sus ropas y hasta nos curaron las heridas como pudieron. Pero ahi tampoco duramos mucho. Al entrar los carceleros en el pabellón y ver lo bien que nos trataban los comunes nos sacaron nuevamente de ese lugar y nos devolvieron para las celdas tapiadas donde estábamos anteriormente.  

En esa situación infrahumana nos tuvieron 7 años y 7 meses. Esto es un gran mentis a la propaganda de los Castro de que en Cuba no se tortura a los presos.
Carlos M. Calvo, 15 años en las cárceles políticas cubanas.

lunes, 21 de agosto de 2017

VARIOS JIRONES DE NUESTRA HISTORIA

Crónica del Presidio Político en Cuba -Colaborador José Bello


 Por JESUS HERNANDEZ CUELLAR
El médico cubano Julio Antonio Yebra le dio la mano a cada uno de los integrantes del pelotón de fusilamiento y les dijo que los perdonaba. La orden de fuego se confundió con su propio grito de condena al comunismo, y su cuerpo quedó sin vida atado al madero al que lo habían amarrado. Segundos después se escuchó el tiro de gracia.

En una de las enormes torres circulares que albergan las celdas del Presidio Modelo de Isla de Pinos, Cuco Muñiz y Armando Valladares conversaban frente a la celda 35 cuando una sombra humana se desprendió desde lo alto y se estrelló en el piso, más abajo. Era Jesús López Cuevas.  Se había lanzado, en un arranque suicida, desde el cuarto piso. Estaba muerto.

Pedro Luis Boitel, ex candidato a la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria, creyó que el ser humano debía exigir respeto para sí mismo por cualquier medio. Empredió, junto a otros compañeros suyos, una tenaz huelga de hambre que tuvo repercusiones internacionales y silencios cómplices. Murió deshidratado el 24 de mayo de 1972, tras 53 días de ayuno en una prisión cubana. Antes había protagonizado otras huelgas.

Afortunadamente, Mario Chanes de Armas sobrevivió a aquel infierno, pero al precio de haber pasado 30 años en las cárceles del régimen de Fidel Castro, con lo que se convirtió en el hombre que ha cumplido la más larga condena a prisión, por razones políticas, en todo el mundo.

Chanes de Armas sufrió esa experiencia a pesar de haber participado junto con Castro en el asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953; de haber viajado en el yate Granma desde Veracruz, México, hasta las costas orientales, en 1956, para dar inicio a la lucha armada antibatistiana, y de haberlo sorprendido el triunfo revolucionario de 1959 en una mazmorra del régimen de Fulgencio Batista.

"Jamás he sentido odio ni deseos de venganza hacia nadie, jamás podré ser juez ni fiscal", declaró en 1994 a Contacto Magazine Chanes de Armas, quien estuvo en prisión desde julio de 1961 hasta julio de 1991, acusado de planear atentados contra los dirigentes del gobierno de Castro.

El ex prisionero aseguró que nunca estuvo vinculado a ningún grupo que pretendiera asesinar a dirigente alguno. Hace pocos años, Chanes de Armas murió en Miami, Estados Unidos, olvidado por el mundo.

En su libro Cuba: Mito y Realidad, el sociólogo Juan Clark afirma que la cifra más alta de prisioneros políticos que ha tenido Cuba en toda su historia -todos al mismo tiempo ya condenados- fue de unos 
60 mil en la década de los años 60. La organización Amnistía Internacional señala que a mediados de la década de los 70 unos 20 mil reclusos habían sido liberados. 
Clark concluye que "en una base comparativa, esas dos cifras serían el equivalente, en un país del tamaño de Estados Unidos, a la existencia de entre 1,410.000 y 466.000 prisioneros para esa época". 
También se asegura que durante la invasión de Bahía de Cochinos, en abril de 1961, más de 100 mil cubanos fueron encerrados en estadios, escuelas y teatros, como medida de precaución, para impedir el apoyo de la resistencia interna a la operación militar. 

Históricamente, la época de mayor número de reos políticos que había tenido Cuba antes de la llegada de Castro al poder, fue la de la dictadura del general Gerardo Machado, entre 1929 y 1933, cuando unos 5 mil opositores fueron enviados a la cárcel. Durante la dictadura del general Fulgencio Batista, entre 1952 y 1958, se ha mencionado la cifra de 500 prisioneros políticos.

Los testimonios de algunos protagonistas puedan dejar en claro los tratos recibidos por unos y otros. He aquí uno importante: 

"Me voy a cenar: spaghetti con calamares, bombones italianos de postre, café acabadito de colar y después un H-Upman 4. ¿No me envidias?... Cuando cojo sol por la mañana en shorts y siento el aire de mar, me parece que estoy en la playa. ¡Me van a hacer creer que estoy de vacaciones! ¿Qué diría Carlos Marx de semejantes revolucionarios?" 

El fragmento anterior corresponde a una carta redactada por Fidel Castro cuando se encontraba en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, cumpliendo una condena de 15 años por haber dirigido el ataque al Cuartel Moncada, en el que murieron unas 100 personas. Castro y sus compañeros cumplieron poco más de 20 meses de cárcel, tras los cuales fueron amnistiados por el régimen de Batista. 

El Presidio Histórico 
El llamado "presidio histórico" de la época castrista comenzó desde los días iniciales del triunfo revolucionario. Los primeros en ser condenados fueron los militares del despuesto gobierno. Entre éstos hubo muchos, se ha denunciado, que fueron ejecutados por acusaciones no confirmadasde asesinatos presuntamente cometidos durante la corta guerra civil de diciembre de 1956 a diciembre de 1958. 

"A lo largo de la isla los pelotones de fusilarniento no cesaban de ejecutar. Fue en aquellos días que el capitán Antonio Nuñez Jiménez declaró que en lo adelante el año de1961, que había sido bautizado como El Año de la Educación, se llamaría El Año del Paredón. Y fue cierta supredicción", narra en su libro Contra Toda Esperanza el ex prisionero Armando Valladares, quien permaneció 22 años en las cárceles cubanas.

En alguna ocasión, el entonces comandante Raúl Castro Ruz, hermano de Fidel y hoy presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba, dijo que "los esbirros que vamos a fusilar no pasarán de 400", refiriéndose a los militares y funcionarios del gobiemo de Batista. (Fueron miles)

En 1960, durante un discurso ante la Asamblea General de la ONU, (a nombre del gobierno del Partido Comunista de Cuba) el  argentino Ernesto "Che" Guevara,  unos de los principales líderes de la revolución cubana, reconoció la ola de fusilamientos con estas palabras: "Sí, estamos fusilando y seguiremos fusilando mientras sea necesario".

La realidad es que no se conoce una cifra exacta de fusilados por razones políticas en estas últimas cinco décadas de la historia de Cuba, debido a que las estadísticas de las ejecuciones son un secreto absoluto, y en mayor o menor escala, los fusilamientos no han cesado hasta nuestros días.

Sin embargo, organizaciones como Net for Cuba y el Instituto de la Memoria Histórica Cubana, ambas con sede en Miami, Estados Unidos, han recopilado nombres de por lo menos 
12 mil personas ejecutadas en paredones de fusilamiento o asesinadas a sangre fría, durante los 50 años de régimen castrista.

El "presidio histórico" se fortaleció a partir de los días previos a la invasión de Bahía de Cochinos, ocurrida en abril de 1961, cuando miles de cubanos fueron a la cárcel. Uno de ellos fue Eddy Carrera, procesado por "intento de alzarse en armas en apoyo de los invasores".
 En aquel momento, Carrera fungía como coordinador del Movimiento Demócrata Cristiano (MDC) en la provincia de La Habana. Estuvo 16 años preso.

Carrera, que tambien se opuso a la dictadura de Batista, recuerda los más difíciles momentos del largo período en que se mantuvo en prisión: los fusilamientos reales, los fusilamientos con balas de salva -una insoportable tortura-, la obligación de vestir el uniforme azul de preso común, las requisas de los militares a punta de bayoneta, las huelgas de hambre, los asesinatos dentro de la cárcel, y otras muchas experiencias.

"Hacia mis carceleros, no siento odio, no siento lástima, es una mezcla de sentimientos, hay que tener en cuenta que casi todos eran analfabetos, seres cercanos a lo salvaje", rememora el ex prisionero. 

"No me opongo a que haya justicia, pero haría lo posible porque no se produjeran actos de venganza...todos ellos, como nosotros, han tenido o tienen madres, esposas, hijos", agrega CarreraChanes de Armas narró a Contacto antes de morir lo que podría ser calificado como el acto de tortura psicológica "más cruel" que se haya vivido en el presidio político cubano contemporáneo.

Inmediatamente después de los ataques aéreos del 15 de abril de 1961 que precedieron al desembarco por Bahía de Cochinos
, los cimientos de las circulares del Presidio Modelo de Isla de Pinos fueron dinamitados, de manera que si hubiese algún intento de rescate de los prisioneros o de operación militar norteamericana, los más de seis mil reclusos que se encontraban allí pudiesen ser "volados en pedazos". 
"Se tenía la impresión de que dormíamos sobre un polvorín... hubo hombres cuyos nervios no pudieron soportar aquella tortura y quedaron dañados para siempre... era horrible pensar que de un momento a otro podíamos ser despedazados por una explosión", recordó Chanes de Armas.

Entre los prisioneros había expertos en explosivos, y éstos, de manera increíble, lograron identificar y desactivar los cables que comunicaban las numerosas cargas de dinamita con los dispositivos de detonación, que tenían un sistema doble de funcionamiento: eléctrico y mecánico.

Sin embargo, la ardua labor de desactivar los detonadores "sólo nos concedería unos minutos .... porque los genocidas, al ver que el TNT no explotaba, que no saltábamos en pedazos, ensayarían otros métodos para liquidarnos..., bastaría con que le cayeran a cañonazos a cualquiera de las circulares, pues cada una de ellas continuaba siendo un polvorín", cuenta Valladares en su libro.

Muchos soldados se burlaban de los presos, durante este período, y desde afuera les hacían señales con las manos de que harían estallar las circulares. La dinamita fue sacada poco después de la crisis de los misiles de octubre de 1962. 


Los "Plantados" 
Una de las actitudes que convirtió a los primeros prisioneros en "históricos", además de la fecha en que entraron a la cárcel, fue la de negarse a vestir el uniforme azul de preso común. Costó enfrentamientos violentos, torturas físicas y psicológicas, y finalmente terminaron casi desnudos, sólo vistiendo un calzoncillo, durante muchos años. Por eso se les llamó "plantados"

Hubo momentos en que las fuerzas represivas utilizaron a expertos en artes marciales para obligar a los presos a vestir el uniforme. Esto ocurrió en todas las prisiones, pero cuando el gobiemo trató de imponer la medida, Eddy Carrera se encontraba en una granja de San Juan y Martínez, en Pinar del Río. Era el año de 1967.

"Nos llevaron uno a uno a un sitio de la granja, y en presencia de judokas nos obligaban a vestir el uniforme... el que se negaba sufría golpes y patadas de los judokas...muchos quedamos sin ropa alguna, 
algunos muy heridos o con huesos fracturados", narra Carrera.

Estos hombres sufrieron a lo largo de sus condenas, diversos castigos. Uno de los lugares preferidos de los carceleros para sancionar a los presos eran las llamadas "gavetas", especialmente en las prisiones de Oriente, que tenían un tamaño aproximado de cuatro pies de ancho por seis de largo.

"Los presos tenían que permanecer en ellas arrodillados. Los que sufrían esa tortura estaban en esas celdas de cino a seis meses", añade Carrera.

Clark cita en su libro otro tipo de celda de castigo llamada "La Ratonera", en la prisión de La Cabaña, en La Habana, de unos siete por cuatro pies, pero hace énfasis en el hecho de que en los últimos años las más utilizadas eran las "tapiadas", de la cárcel de Boniato, Oriente, así como "los candados" y "el rectángulo de la muerte" en el Combinado del Este, en La Habana.

El sociólogo menciona que "la crueldad del sistema penitenciario del régimen de Castro está también implícita en el inadecuado suministro de alimentos y en ocasiones la insuficiente asistencia médica, que en diferentes oportunidades ha sido negada como parte de medidas disciplinarias contra los prisioneros". (
Ademas de las torturas, la falta de alimentación y atención medica ha causado la muerte de cientos de presos politicos)

Nuevos Prisioneros 
Entre los presos "históricos" hubo una buena parte que superó los 20 años de prisión. Ernesto Díaz Rodríguez, ex activista sindical y poeta, fue liberado tres meses antes que Chanes de Armas. Eusebio Peñalver, luchador revolucionario que integró las filas del Ché Guevara en la guerra contra Batista, volvió a las armas después del triunfo castrista y fue capturado en las montañas del Escambray, en el centrosur de Cuba. Estuvo en prisión 28 años. Se considera que es la persona de raza negra que más años ha estado preso por razones políticas en todo el mundo, un año más que el activista y político surafricano Nelson Mandela. También murió en Miami, hace pocos años.

Pero mientras tanto, un nuevo presidio político se integró al "histórico". Desde la década de los 70, las autoridades cubanas ya no permitían que ambos grupos se juntaran, y colocaban a los nuevos, directamente, en los planes de rehabilitación política.

Sin embargo, en mayo de 1983, prisioneros que habían sido condenados después de 1979, narra Clark en su libro, "rechazaron también el plan de rehabilitación y formaron el Nuevo Presidio Plantado, diferenciándolo del anterior, que denominaban "histórico" y que, según ellos, "les servía de ejemplo".

A finales de 1991, causó conmoción a nivel internacional 
la golpiza que recibió frente a su propia casa la poetisa María Elena Cruz Varela, a quien se intentó obligar a tragar una Declaración de Principios que había escrito exigiendo libertad y democracia. Tras el ataque que sufrió de turbas aparentemente civiles, organizadas por el Ministerio del Interior, fue condenada a prisión por divulgar "propaganda enemiga". Fue indultada en 1993.

"La mujer cubana, prisionera política, merece que se le haga un monumento cuando Cuba sea libre", indicó Chanes de Armas.

"Ellas también, antes y ahora, fueron golpeadas y torturadas en las prisiones", subrayó el ex prisionero.

Desde el fortalecimiento de la llamada disidencia interna y el movimiento de periodistas independientes, en 1995, numerosos activistas y profesionales de la información han sido arrestados y expulsados del país. Las olas de arrestos de opositores no han cesado.

Cifras de la Fundación Nacional Cubano Americana y del Grupo de Apoyo a Concilio Cubano, por separado, coinciden en afirmar que la población penal de Cuba, en todas las categorías, 
superaba los 275 mil prisioneros avanzada la década de los 90. (Sin embargo solo se menciona a nivel mundial a los “75” del 2003).

"España, por citar un ejemplo, mantiene en sus cárceles a alrededor de 40 mil reclusos y está considerada la nación con mayor población penal de Europa, sin embargo, España tiene 40 millones de habitantes", señala Rodolfo González González, del Grupo de Apoyo a Concilio Cubano en un artículo titulado En la Isla de Rejas, que fue distribuido por CubaNet a través de Internet.

"Cuba, con sólo 11 millones de habitantes, mantiene en sus prisiones a más de 
275 mil reclusos, casi toda la población penal de Europa", añade González González.

En la actualidad, organizaciones de derechos humanos calculan que en Cuba hay casi 400 prisioneros de conciencia, principalmente opositores pacíficos del llamado movimiento disidente. En marzo de 2003, 75 de estos disidentes fueron condenados a penas de hasta 28 años de cárcel. El suceso provocó numerosas críticas a nivel mundial, inclusive dentro de importantes sectores de izquierda. La mayoría de los condenados permanece en prisión.
"Otros países han sufrido momentos similares..., por eso soy un convencido de la democracia, no quiero democracia para mí y dictadura para mis enemigos políticos", reflexiona Carrera.

"Es repugnante ver cómo algunos gobernantes reciben a Castro, estoy seguro de que los franceses, por ejemplo, no quieren para su país un régimen como el que hay en Cuba", concluyó Chanes de Armas.
"El hombre es el ser maravilloso de la Naturaleza. Torturarlo, destrozarlo, exterminarlo por sus ideas es, más que una violación a los derechos humanos, un crimen contra toda la humanidad", ha dicho Armando Valladares

martes, 8 de agosto de 2017

PARDO LLADA Y EL FUSILAMIENTO DE CINCO PATRIOTAS CUBANO

19:30 (Hace 4 horas.)
Colaboración de José Bello
Pardo Llada y el Fusilamiento de cinco patriotas cubanos
Laida A. Carro/ Activista por los derechos humanos
En la Cuba de 1959 no tenía edad para poder analizar la convulsión social, política, económica, cultural y religiosa que estaba experimentando mi pais, ni tampoco tenia la capacidad de poder ser interprete de sus protagonistas.
Hoy, como activista por los derechos humanos en Cuba y en honor a un triste acontecimiento al cual estoy vinculada por lazos familiares debo pronunciarme acerca del periodista y politico cubano Jose Pardo Llada, quien recientemente regreso a Cuba tras 43 años de ausencia y ha hecho declaraciones publicas muy lamentables sobre la realidad de un país que ha sufrido DEMASIADO.
En 1960, mi abuela, Maria Caridad Ruiz, madre de PLINIO PRIETO RUIZ, maestro de ingles alzado en el Escambray con el grado de Comandante, primero contra Batista y luego contra el regimen de Fidel Castro, presencio en la ciudad de Santa Clara uno de los numerosos eventos que inculpan a Pardo Llada de instigar el asesinato de sus propios compatriotas.
El 12 de octubre de 1960, mi tio Plinio fue ejecutado diez dias despues de haber sido apresado junto a cuatro patriotas cubanos mas:
PORFIRIO RAMIREZ, SINESIO WALSH, JOSE PALOMINO Y ANGEL RODRIGUEZ DEL SOL. El crimen ocurrio antes de dictarse sentencia en un juicio donde mas de 200 cubanos fueron acusados de conspirar con el fin de desestabilizar al gobierno comunista de la isla.
A continuacion, reproduzco un fragmento de la entrevista hecha a mi abuela Maria Caridad Ruiz Delgado en el exilio, publicada por el periodico AVANCE el dia 3 de Marzo de 1961, solo cinco meses después de sufrir lo que han padecido miles de madres cubanas durante casi 46 años: 
El abogado que nosotros designamos no pudo ver a Plinio antes del juicio, pues los tenian incomunicados. Solo lo vio en el acto de la primera y unica sesion. Plinio no declaro nada en el juicio, que empezo a las 3 de la tarde. En Santa Clara habia una gran tension popular. Era un espectaculo tragico lo que se veia en las calles. Habian llevado como 130 acusados, los cuales fueron detenidos -muchos de ellos- en sus propias casas, acabados de bañar y de afeitarse. Tambien sacaron de La Cabaña y de El Morro a otros. Los familiares de todos esos presos, muchos de ellos guajiros faltos de recursos hasta para lo mas necesario, deambulaban de un lado para otro, llorando e implorando. En las iglesias del Carmen y del Cristo del Buen Viaje se reunieron mujeres y hombres para orar por ellos, pero el Alcalde saco camiones de Obras Publicas cargados de gentuza y apedrearon las iglesias, mientras unos cuantos iban a la casa donde yo estaba hospedada y abrieron mis maletas y me tiraron las ropas por dondequiera, preguntando sarcasticamente si yo iba a pasear. En el parque las autoridades reunieron al pueblo y a traves de los microfonos gritaban "PAREDON y PICADILLO".
Querían que los descuartizaran. Yo pude ver a mi hijo por ultima vez con alguna familia, eran las 11 de la mañana del dia 11 (1960). Pero antes habia estado haciendo gestiones inutiles con esa finalidad. Muchos me decian que los iban a matar, pero otros me inyectaban esperanzas. Al juicio no dejaron entrar a los periodistas americanos, pero si entraron los rusos y Pardo Llada. Pardo Llada, en una trasmision por radio de ese dia, y mucho antes del juicio, anuncio que serian condenados a muerte cuatro acusados; tanto es asi que solo tenian preparados cuatro ataudes en el lugar de la ejecucion .
Fui a ver a Cardet, Presidente del Tribunal, pero solo me recibio una hermana suya, la que llorando, me dijo que Cardet nada podia hacer porque JUAN ESCALONA, ayudante de RAUL CASTRO, habia traido la sentencia ya hecha desde La Habana.
Mi entrevista con Plinio fue terrible. Él me preguntó por su esposa y por sus hijos. Me dijo que en Cumanayagua, cuando lo detuvieron, le quitaron su reloj pulsera y su cadena, y me recomendó las recogiera porque eso pertenecía a sus hijos. Un tipo alto venía cada rato para decir que cortaran la entrevista. Así, fue la última vez que vi a mi hijo Plinio.
Permitieron que un padre de la Iglesia La Pastora los acompañara, Plinio se confesó y los demás lo imitaron. El Padre me dijo que había tenido mucho valor. Nosotros supimos la noche del fusilamiento cuando fuimos al Escuadrón 31, porque en ninguna parte nos daban noticias. Pensamos que nos entregarían los cadáveres, pero no. Los llevaron al cementerio y los metieron en unas fosas abiertas a la entrada del mismo. Les pusieron una tarjeta con los nombres, pero no dejaron entrar a nadie. El cementerio estaba lleno de milicianos y milicianas. Al otro día logramos entrar y arreglar la sepultura de Plinio. poniéndole una cruz. El pueblo, sin embargo, trepó por las tapias y cubrió de flores las cinco tumbas. Sobre la de Ramirez había una corona que figuraba una mano en actitud acusadora.
La señora Ruiz no puede contener el llanto, y nosotros respetamos su silencio, Pero reponiéndose, nos pide que hagamos constar que, en su desesperación, acudió a muchas personas, pero que nadie pudo servirla en sus demandas a favor de su hijo. porque todos temen al terror y a las represalias del régimen imperante.
Agrega la señora Ruiz Delgado que tambiën GUTIERREZ MENOYO trató de eliminar físicamente a Plinio, para lo cual quiso utilizar a dos guajiros que habían llegado a ser oficiales en la guerrilla de Plinio, pero que al hacer la reorganización de las fuerzas, después de la victoria, habían sido relegados y quedaron como soldados de fila. Menoyo les ofreció restituirles los grados si asesinaban a Plinio, pero ellos rehusaron la encomienda.
Muchos detalles más nos ofreció la madre de Plinio Prieto en su nerviosa y prólija conversación, pero es imposible recogerlos todos en un reportaje, como el que hacemos. Para ella no existe otra tema sobre el cual versar que no sea el martirio de su pobre hijo. La tratan de consolar los que le quedan vivos, pero ellos también están transidos de dolor y son incapaces para contener el llanto, que los unen a los tres en una comunión de amarguras.
Tras la lectura de esta patética narración el lector podrá darse cuenta cómo se juega con la vida de los hombres y cómo se asesinan sin piedad tras JUICIOS SIMULADOS con SENTENCIAS DICTADAS A PRIORI, las cuales son conocidas y anunciadas por los comentaristas radiales que lamen las botas del dictador, con muchas horas de anticipación a la comparecencia de los acusados ante sus titulados jueces.
Algun día, no muy lejano por cierto, la Justicia de los Hombres caerá implacable sobre estos desalmados y la Historia tendrá para ellos el calificativo terrible que les corresponde como causantes de tanto dolor, de tanta sangre derramada, y de tanto luto en la familia cubana...

jueves, 20 de julio de 2017

PRIMER MARTIR DEL TRABAJO FORZADO DE ISLA DE PINOS

Jose Bello

21:01 (Hace 2 horas.)
7-21-2017

Gente de mi pueblo: Ernesto Díaz Madruga

De Sagua la Grande es el primer mártir del trabajo forzado en Cuba.


Fue en la prisión política de Isla de Pinos el 9 de Agosto de 1964, donde el inmenso odio de los esbirros castristas le arrebató la vida a nuestro jóven coterráneo Ernesto Díaz Madruga cuando demorado por ir al trabajo forzado le cayeron a bayonetazos sin mucha explicación dejándolo tirado en el piso sin atención, pero debido a las estruendosas protestas de sus compañeros Ernesto fue llevado al hospital de la prisión donde murió debido a las graves perforaciones producidas por los bayonetazos en los intestinos.

Ernestico, como le llamaban cariñosamente, era un jóven obrero de 22 años del Central Corazón de Jesús, miembro del Directorio Revolucionario Estudiantil (¡Oye bien esbirro, no era ni viejo ni burgués!) que fue condenado a 20 años de presidio el 7 de agosto de 1962 por el solo hecho de opinar distinto al tirano Fidel Castro.

Su carácter rebelde lo convierte en el primer mártir de una larga lista en el orden de los miles como consecuencia del trabajo forzado impuesto por el sátrapa que nos gobierna, nos dirige y nos piensa

En memoria a este ilustre sagüero que ofrendó su vida por nuestra libertad, se creó en Sagua en años recientes una Biblioteca Independiente con su nombre, pero los gorillas de la Villa de la Muerte se encargaron de desaparecerla como siempre hacen con prepotencia, pensando que estos actos los hacen muy machos y sin saber que ante nuestra comunidad y ante la historia han quedado inscriptos como unos cobardes que se aterran ante una pequeña sala de lectura libre, ¿Te imaginas entonces como se sentirían estos esbirros ante un pelotón de fusilamiento o ante la soga de la horca?.

No hay que ir muy lejos pues ante Tondike temblaba Dreke y ahora es comandante.
¿Conoce el resto de los sagüeros la existencia de este martir?, algunos “vivos” lo conocen pero callan como ratas la existencia del mismo como si su encubrimiento fuera a ser el cuño de una autoridad histórica, pero Nó esbirritos, acaba de comenzar para Sagua la era de la información y casa por casa estamos repartiendo biografías de este y otros valientes sagüeros que murieron porque tú puedas ser libre como vinistes al mundo, sin amos, porque tú puedas tener acceso a internet y escribir lo que te de la gana en sana discusión sin temor a la cárcel, porque tú decidas en qué parte del mundo pasarás estas vacaciones, para que tu hija tome leche las veces que quiera.

Vas a tener que resignarte a redescubrir ante los sagüeros a estos gigantes olvidados o pudrirte en la cloaca de la historia. Yo cumplí prisión por opinar y ahora me piden que me vaya a Estados Unidos, pero en Sagua me quedaré para seguir diciendo lo que estos vivos tratan de ocultar con sus metas cumplidas y fraude mediático.

Estamos haciendo lo indecible por mantener este blog en medio de tanto acoso y represión, pero lo mantendremos aunque tengamos que reescribirlo con señales de humo a nuestros amigos en el exterior o con palomas mensajeras que demoren un mes en llegar a Galicia, pues tenemos el deber de contar la otra cara de Sagua que algunos sinverguenzas, algunos de doble cara, silencian desde hace medio siglo.